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Viajes

Wat Pho, Bangkok: el templo que inventó el masaje tailandés y grabó la medicina en mármol

Última revisión: 2026-07-16

Escrito por Ricardo Dos Santos

Detalle de las torres doradas de Wat Pho contra un cielo azul en Bangkok
Scarlett Syu / Pexels

Un buda reclinado de 46 metros con las plantas de los pies incrustadas de nácar, más de 1.000 inscripciones médicas y de masaje catalogadas por la UNESCO: Wat Pho no es solo un monumento, fue la primera universidad pública de Tailandia.

De un templo de la era de Ayutthaya a la primera universidad pública del reino

Wat Pho existe desde la época de Ayutthaya, en tiempos del rey Phetracha a finales del siglo XVII, pero fue Rama I quien, a partir de 1788, lo convirtió en el templo fundacional de la nueva capital, un proyecto de restauración y ampliación que duró casi ocho años. Rama III le dio su forma definitiva en 1830 con una ambición sin precedentes: convertir el templo en un centro de conocimiento abierto a todos, enseñando medicina, literatura, artes marciales y astrología a una población sin acceso a la educación formal. Wat Pho se convirtió así, de hecho, en la primera universidad pública del país, mucho antes de que ninguna institución moderna llevara ese nombre.

Un buda reclinado de 46 metros con las plantas incrustadas de nácar

El buda reclinado, terminado en 1832 bajo Rama III, mide 46 metros de largo y 15 de alto, y representa la entrada del Buda en el nirvana. Las plantas de sus pies, completamente incrustadas de nácar, se dividen en 108 paneles que ilustran símbolos de buen augurio —elefantes, tigres, bailarines, objetos de altar— dispuestos alrededor de una rueda del dharma central. A lo largo de un pasillo contiguo se alinean 108 cuencos de bronce, uno por cada característica auspiciosa: los visitantes depositan monedas en ellos, un gesto de mérito que se cree trae buena fortuna.

La cuna del masaje tailandés tradicional

Pocos visitantes saben que Wat Pho es el lugar de nacimiento del masaje tailandés como disciplina codificada. Entre 1831 y 1841, Rama III mandó grabar más de mil inscripciones de mármol alrededor del templo: textos médicos, mapas del cuerpo que marcan las líneas de energía "sen", diagramas de masaje, una auténtica enciclopedia de salud pública tallada en piedra para que cualquiera pudiera estudiarla libremente. Esta colección, los Archivos Epigráficos de Wat Pho, está hoy inscrita en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO. El templo sigue albergando una escuela de masaje tradicional en activo, y todavía es posible recibir un masaje dentro del propio complejo, una continuidad poco frecuente entre patrimonio y práctica viva.

Un recinto inmenso, no una simple parada fotográfica

Más allá del buda reclinado, Wat Pho reúne más de mil imágenes de Buda repartidas entre capillas, claustros y patios interiores, un conjunto tan extenso que una visita rápida solo revela una fracción. Hay que descalzarse antes de entrar en los edificios (se facilitan bolsas de plástico para llevar el calzado) y no está permitido llevar pantalones cortos.

Información práctica

El templo abre de 8:00 a 19:30, con una entrada de 300 THB (gratis para niños de menos de 120 cm). Calcula entre una hora y media y dos horas para la visita, dada la extensión del recinto y el número de edificios que merece la pena ver.

Combinarlo con Wat Arun, justo enfrente

Wat Pho se encuentra en la misma orilla que el Gran Palacio, a pocos minutos a pie del embarcadero Tha Tien, desde donde un económico ferry (3 a 5 THB) cruza hasta Wat Arun, en la orilla opuesta. El itinerario clásico combina el Gran Palacio a primera hora de la mañana, Wat Pho a media mañana, y después el cruce en ferry hacia Wat Arun para disfrutar de la luz de última hora de la tarde.