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El controvertido método de un padre chino para ayudar a su hija enferma desata un debate nacional
La decisión de un padre chino de hacer que su hija de dos años, que padece talasemia grave, juegue en una tumba cavada por él, ha provocado un amplio debate público.
Según un informe de Khaosod Online Thailand publicado el 15 de agosto de 2026, un padre chino llamado Zhang Liyong ha atraído una atención significativa por su enfoque poco convencional para ayudar a su hija de dos años a afrontar su enfermedad terminal. La niña nació con talasemia grave, una afección que requiere transfusiones de sangre frecuentes y que plantea riesgos para su corazón y su desarrollo.
Ante unos gastos médicos crecientes que superan los 140.000 yuanes —muy por encima de los ingresos mensuales de la familia de 2.500 yuanes—, Zhang cavó una tumba en el terreno familiar. Llevó a su hija a jugar en el hoyo, al que se refirió como su "lugar de descanso final", con la esperanza de desensibilizarla ante el concepto de la muerte.
Esta acción ha polarizado a la opinión pública. Mientras algunos expresan su simpatía por las dificultades financieras de la familia y piden la intervención del gobierno, otros critican el acto como una violación de los tabúes culturales y acusan al padre de utilizar el sufrimiento de su hija para llamar la atención. Para los residentes y viajeros de la región, esta historia pone de relieve las intensas presiones sociales y económicas a las que se enfrentan las familias que lidian con enfermedades crónicas en China. Aunque la historia ha ganado atención nacional, el impacto a largo plazo de este enfoque psicológico en la niña y la posibilidad de recibir apoyo oficial siguen siendo inciertos.